Hoy quiero hablaros lo que podemos hacer para cuidar nuestro equipo fotográfico y por una parte alargar su vida útil y por otra, precisamente ahorrarnos el mal trago de tener que mandarlo a reparar por no llevar un mantenimiento o realizar unos cuidados adecuados.
Si bien es cierto que Mallorca es un auténtico paraíso para la fotografía (nos lo parece incluso viviéndolo a diario y teniéndolo cerca), también es cierto que presenta ciertos desafíos particulares para nuestro preciado equipo fotográfico.
Los días de brisa, viento o incluso vendavales marinos, que vienen cargados de salitre, la humedad en el ambiente, el fino polvo en suspensión – normal en cualquier parte del mundo y potenciado los días de calima y lluvias de “terra rotja” – y el intenso calor estival pueden convertirse en enemigos de nuestras cámaras y objetivos si no tomamos las precauciones adecuadas.
Proteger nuestra inversión y asegurar que nuestro equipo funcione a la perfección durante años requiere un cuidado y mantenimiento.
Ojo, no pretendo que estos consejos se conviertan en motivo de miedo que os frene de realizar cualquier foto “peligrosa para el equipo”, ni que se vuelvan una obsesión porque si no el equipo “se deteriorará rápidamente”. Simplemente se trata de una serie de consejos para cuidar vuestro equipo fotográfico, especialmente después de alguna sesión o salida fotográfica en condiciones más dañinas.
Especialmente en la costa: Humedad y Salitre
La proximidad al mar es una constante en Mallorca y las salidas fotográficas para capturar los paisajes de costa, son una auténtica maravilla que, personalmente, no querría perderme por nada del mundo.
Así que tanto la humedad (también presente en zonas de interior) como el salitre, son dos elementos que debemos tener muy presentes cuando pensamos en la protección de nuestro equipo.
- Humedad: Puede condensarse en el interior de tu cámara y objetivos, especialmente si experimentan cambios bruscos de temperatura (por ejemplo, al pasar de un interior con aire acondicionado al calor exterior). A largo plazo, la humedad fomenta la proliferación de hongos en las lentes. Ese es uno de los problemas principales que sufren nuestros equipos aquí y en cualquier zona húmeda y cálida. La humedad, además puede afectar los componentes electrónicos y contactos, causando fallos intermitentes o permanentes.
- Salitre: La brisa marina transporta minúsculas partículas de sal que se depositan sobre cualquier superficie, incluyendo tu equipo fotográfico. El salitre es corrosivo. Si vieras cómo acababan mis velas de windsurf después de todo el verano de sol y agua salada…. Normalmente afecta más a las zonas de gomas de nuestras cámaras, resecándolos, pero también puede llegar a meterse en los objetivos, especialmente en zooms.

¿Qué te puede ayudar a prevenir o proteger tu equipo contra la humedad y el salitre?
- Mochilas, maletas o bolsas adecuadas: Para una protección extra en ambientes muy salinos o si te acercas mucho al agua (por ejemplo, en salidas en barco o fotografía de olas o deportes acuáticos), considera usar bolsas estancas específicas para fotografía. Aunque no son baratas, lo más duradero, estanco y protector que conozco son las maletas Peli. Tuve la Peli 1510 durante unos años hasta que la vendí, pero tras un uso intenso, estaba casi como el primer día, son algo
- Gel de sílice, el gran aliado: Coloca varias bolsitas de gel de sílice, idealmente reutilizable, dentro de tu mochila o funda. Este material absorbe la humedad y te ayudan a combatir el crecimiento de hongos. Recuerda regenerar o sustituir las bolsitas periódicamente, ya que pierden su capacidad de absorción con el tiempo.
- Limpio y seco tras la exposición: Después de cada sesión fotográfica cerca del mar, incluso si no has notado salpicaduras directas, es importante limpiar tu equipo. Pasa un paño de microfibra ligeramente humedecido con agua filtrada, por el cuerpo de la cámara y el exterior de los objetivos para eliminar los depósitos de sal. Asegúrate de secarlo todo completamente después.
- Evita cambios bruscos de temperatura: Si tu equipo está frío (por ejemplo, por el aire acondicionado de una cafetería o del coche), antes de exponerlo al calor húmedo del exterior, déjalo dentro de la bolsa cerrada durante un rato (15-30 minutos) para que se aclimate gradualmente. Esto reduce el riesgo de condensación interna. Esto claro, siempre que sea posible.
- Ventilación en el almacenamiento: Cuando guardes tu equipo en casa, procura que sea en un lugar fresco, seco y bien ventilado. Evita sótanos húmedos o armarios cerrados sin ventilación. Incluso en ocasiones, te recomiendo abrir completamente la mochila, vaciarla y dejarla al sol para que seque bien.
Las partículas, motas de polvo y arena
La arena fina es uno de los peores enemigos de los mecanismos delicados de una cámara. A lo largo de todos estos años dando clases, me he encontrado muchísimos objetivos de asistentes a cursos y talleres con objetivos que se atascan al hacer zoom o cosas peores.
Además, la isla experimenta episodios de polvo en suspensión (de cada vez más frecuentes) procedente del Sáhara, lo que conocemos como “calima”. Estas partículas, aunque son muy finas, son abrasivas y pueden causar estragos.
- Arena: Los granos de arena pueden introducirse por las juntas de los objetivos, los botones, los diales e fácilmente llegar al sensor al cambiar de objetivo. Una vez dentro, actúan desgastando mecanismos, rayando lentes y ensuciando el sensor si no tenemos cuidado.
- Polvo Sahariano: Este polvo es extremadamente fino y tiene una capacidad sorprendente para colarse por cualquier rendija. Puede dejar una capa sobre las lentes que reduce el contraste y la nitidez, y al igual que la arena, puede ser abrasivo si se intenta limpiar incorrectamente.

Como evitar daños por arena o polvo en suspensión en nuestras cámaras
- No cambies de objetivo si no es necesario en días de viento o calima: Si estás en la playa o en un día con calima, intenta no cambiar de objetivo. Si es imprescindible, hazlo en un lugar lo más resguardado posible del viento, con la cámara orientada hacia abajo para dificultar la entrada de partículas al sensor. Prepara el nuevo objetivo antes de quitar el que está montado para minimizar el tiempo que el sensor está expuesto. Sobre todo cambia de objetivo correctamente.
- Nunca soples directamente con la boca: La saliva contiene partículas y humedad que pueden empeorar la situación.
- Herramientas de limpieza esenciales:
- Soplador: La pera de aire es tu primera línea de defensa. Úsala para expulsar arena y polvo de las superficies y recovecos antes de cualquier contacto físico. También del sensor.
- Sprays de aire comprimido: Los sprays son muy útiles también. Pero es importantísimo que leas las instrucciones antes de usarlos. Normalmente NO se debe agitar antes de usar. Si se agitan en lugar de sólo aire, expulsan líquido que empeora enormemente la situación.
- Pincel de cerdas suaves: Ideal para eliminar partículas adheridas con suavidad, especialmente en las juntas y alrededor de los botones. Estos pinceles, que pueden ser pinceles normales suaves, de pintura, casi mejor que los barateros plasticosos de algunas marcas fotográficas, no te recomiendo usarlos jamás para limpiar el sensor.
- Limpieza cuidadosa de las lentes: Para el polvo en las lentes, primero usa la pera de aire. Si quedan manchas o huellas, utiliza un paño de microfibra específico para óptica o toallitas limpiadoras de lentes de buena calidad, siempre con movimientos suaves y circulares desde el centro hacia los bordes. Yo utilizo las de Zeiss, de hecho, son las que os regalo el primer día de clase en los cursos, funcionan muy bien y no son especialmente caras si las compráis en un lote grane. Para partículas de salitre o polvo muy adherido, puede ser necesario un líquido limpiador específico para lentes.
- Protección extra en la bolsa: Asegúrate de que tu bolsa de fotografía cierra bien y no tiene arena acumulada en su interior. Sacúdela y aspírala regularmente. En este aspecto sí que pienso que merece la pena gastarse un poco más en la bolsa fotográfica y optar por alguna que tenga cremalleras de calidad.
- Cuidado con la “calima”: No soy partidario de dejar de hacer fotos por ninguna condición meteorológica extrema. Personalmente primero van las fotos y después el cuidado del equipo. Pero sí es cierto que la calima es una gran enemiga de nuestro equipo, así que, por una parte, en días de fuerte calima, extrema las precauciones y, sobre todo, al volver a casa, una limpieza exhaustiva es aún más importante.

El “caloret” que nos sofoca
El verano mallorquín puede ser muy caluroso, con temperaturas que fácilmente superan los 30-35°C. El calor extremo es perjudicial para los componentes electrónicos de tu cámara, las baterías e incluso el sensor.
- Sobrecalentamiento: Puede causar fallos temporales en la cámara, reducir la vida útil de la batería e incluso, en casos extremos y prolongados, dañar permanentemente el sensor o la electrónica interna. De nuevo, no es necesario obsesionarnos ni preocuparnos en exceso, pero ojo con sesiones al sol que se alargan, la cámara sufre igual o más que si la dejamos sobre una mesa a pleno sol. Como soy blanquito de piel, tiendo a estar a la sombra, así que en eso soy de gran ayuda para mi cámara.
- Baterías: El calor acelera la descarga de las baterías y puede reducir su vida útil general.
- No dejéis el equipo al sol directo o en coches: Un coche aparcado al sol se convierte en un horno en pocos minutos, alcanzando temperaturas que pueden ser dañinas para tu equipo.
Estrategias de prevención y actuación contra el calor:
- Evita el sol directo prolongado: Utiliza la sombra siempre que sea posible. Si tienes que estar al sol, cubre la cámara con un paño claro cuando no estés disparando.
- Nunca en el coche: Es la regla de oro. Llévate siempre el equipo contigo. Además de paso, te ahorrarás algún que otro susto con los ladronzuelos.
- Vigila las baterías: Lleva baterías de repuesto y guárdalas en un lugar fresco. No las dejes cargando al sol.
- Permite la ventilación: No guardes la cámara en una bolsa completamente cerrada y apretada inmediatamente después de usarla en un ambiente caluroso si está caliente. Deja que se airee un poco en un lugar seguro y sombreado.
- Color del equipo: Las cámaras y mochilas de colores oscuros absorben más calor. Si tienes opción y el calor es una preocupación principal, los colores claros pueden ayudar ligeramente.

Ojo que mojo! Agua y salpicaduras.
Aunque en Mallorca tenemos más días de sol que de lluvia, es probable que en algún momento acabemos fotografiando bajo la lluvia (personalmente me chiflan estos días) y que se moje la cámara o las salpicaduras inesperadas en la costa, torrentes o fuentes, pueden ocurrir.
Las cámaras de gama más alta suelen estar bien selladas y ser estancas frente a este tipo de salpicaduras o incluso bajo lluvias fuertes. Las de gama media o baja, no suelen estar tan bien selladas. Pero en cualquier caso, nunca nos hace gracia eso de juntar agua con componentes electrónicos. Así que, vale más prevenir.
De nuevo, no alarmarse si se te moja la cámara. Recuerdo un reportaje para el diario en el que tenía que fotografiar el saque de honor de Marga Crespí en un partido de fútbol femenino… ¡la que nos cayo encima! justo durante el momento que tenía que hacer las fotos. Nada, la cámara empapada, chorreando. Al volver al coche la sequé bien y ahí está, funcionando perfectamente después de más de 15 años.
Para prevenir los peligros del agua
- Fundas impermeables o protectores de lluvia: Personalmente soy de hacer algún apaño con una bolsa de plástico del súper. Agujereo un extremo para sacar el objetivo por ese agujero y con el resto de la bolsa cubro la cámara. Existen desde fundas sencillas que cubren la cámara y el objetivo hasta bolsas estancas más sofisticadas. Si te animas a comprarte una de esas fundas protectoras, te recomiendo que optes por algo intermedio o bueno, tampoco son muy caras y de lo contrario, la bolsa del súper te hará el mismo servicio.
- Si se moja… sécala pronto: Creo que no es necesario decirlo, pero… si tu cámara se moja, sécala lo antes posible con un paño absorbente. Retira la batería y la tarjeta de memoria. Deja los compartimentos abiertos para facilitar el secado. Si ha sido una mojadura importante, especialmente con agua salada, apaga la cámara de inmediato y no intentes encenderla. Llévala a un servicio técnico lo antes posible. El agua salada es especialmente corrosiva para la electrónica.
Mantenimiento General y Rutinas de Limpieza en nuestras condiciones particulares
Además de los cuidados específicos para cada amenaza, una rutina de mantenimiento general es clave. Básicamente se trata de revisar, secar y limpiar los puntos más conflictivos.

- Limpieza del sensor: Es quizás la parte más delicada. Ya os enseñé a limpiar el sensor de vuestra cámara correctamente en mi blog personal. Si notas manchas en tus fotos (visibles a diafragmas cerrados como f/16-f/22 sobre un fondo claro y uniforme), es posible que el sensor esté sucio. Es delicado pero no un drama. Y puede que te evites tener que mandar tu cámara al servicio técnico.
- Limpieza de contactos: Los contactos de la batería y del objetivo pueden ensuciarse. Límpialos con cuidado utilizando un bastoncillo de algodón ligeramente humedecido en alcohol isopropílico y asegúrate de que estén completamente secos antes de volver a conectar.
- Revisión periódica: Acostúmbrate a revisar tu equipo visualmente, buscando signos de corrosión, arena acumulada o el inicio de hongos en las lentes.
Almacenamiento a Largo Plazo
Si no vas a usar tu equipo durante un tiempo prolongado, el almacenamiento adecuado es crucial para combatir la humedad:

- Cajas secas o armarios deshumidificadores: Para los equipos muy costosos, una caja seca con control de humedad o un pequeño armario deshumidificador es la mejor opción. Mantienen un nivel de humedad relativa constante y bajo (idealmente entre 35-45%).
- Lugar fresco y seco: Como mínimo, guárdalo en un armario en una habitación interior (menos expuesta a fluctuaciones de temperatura y humedad) con varias bolsas grandes de gel de sílice. Retira las baterías de la cámara.
Para alcanzar el nivel pro de cuidado de tu equipo…
- Consulta la previsión: Presta atención a las alertas por “calima” o vientos fuertes que puedan levantar arena. Obviamente también tormentas y fuertes lluvias.
- Filtro UV siempre puesto: Aunque su efecto en la calidad de imagen es debatido, un filtro UV de buena calidad actúa como una barrera protectora para la lente frontal contra arañazos, salpicaduras y polvo. Es más barato reemplazar un filtro que la lente frontal de un objetivo caro.
- Ojo con los kits de limpieza: Algunas marcas venden kits con mil chismes de limpieza a precios casi ridículos. No te los recomiendo, suelen convertirse en remedios peores que la enfermedad.
- Presta especial atención en amaneceres, atardeceres y fotos nocturnas: Suele haber mucho rocío que se acumula sobre nuestros equipos ya que además tendemos a hacer exposiciones más largas sobre trípode sin mover la cámara. Sécalo bien al acabar la salida.
- Conoce tus límites (y los de tu equipo): No todos los equipos están sellados contra las inclemencias del tiempo. Conoce el grado de protección de tu cámara y objetivos y actúa en consecuencia.
- Ante la duda, pregunta: Tienes los comentarios para consultar tus dudas. Si formas parte del Club, posiblemente nos veamos con mayor o menor frecuencia y voy comentándoos estas cosas cuando se da el caso, pero si no, puedes preguntarme siempre que quieras. Y, por supuesto, puedes escribirme desde el formulario de contacto.


Excel·lents consells. Grácies.
Gràcies Xama!