Se acerca septiembre y tras las vacaciones y el caos rutinario propio del verano, es posible que o bien hayas hecho más fotos que nunca gracias a algún viaje o evento especial, o bien, que también se hayan visto afectadas tus rutinas fotográficas.
A mi me ha ocurrido un poco de cada. He hecho muchas fotos personales y familiares durante mis vacaciones, pero también he desconectado de ciertos proyectos fotográficos personales que tenía en marcha.
Una posible solución para reconectar es plantearse un reto fotográfico. Ese reto puede ser autoimpuesto o bien llevarlo a cabo junto a algún grupo de amigos. Incluso puedes apuntarte a alguno de los retos mensuales del Club Mallorca Fotográfica y así además de dártelo todo organizado, también tendrás una revisión de tus fotos cada semana.
¿En qué consiste un reto fotográfico?
Se trata de plantear un objetivo fotográfico que queremos conseguir estableciendo una serie de normas.
Si llevamos a cabo un reto personal, esas normas las estableceremos nosotros mismos y seremos únicamente nosotros quienes decidiremos si las estamos cumpliendo o no. Ser juez y parte da mucho poder, pero también es fácil que nos dejemos llevar y terminemos adaptando las normas a lo largo del reto para que nos resulte más cómodo.
Lo ideal es dejar por escrito esas normas y tener la suficiente disciplina para no modificarlas.
Si en algún momento no cumplimos alguna norma del reto, no lloverán llamas sobre nosotros, simplemente tomamos nota e intentamos hacerlo mejor en la próxima ocasión.
¿Cómo debería ser un reto?
Lógicamente dependerá del tipo de reto, de cómo esté planteado y de qué objetivos te propongas, pero básicamente un buen reto cumple una serie de puntos:
Supone un esfuerzo
Lógicamente, si no, no sería un reto. Ese esfuerzo debe ser algo que en tu mente tengas como alcanzable, de lo contrario casi ni lo empezarás.
Adaptado a tus intereses fotográficos
Si te apetece hacer fotos de retrato, no tienen ningún sentido que te plantees un reto de fotografía de paisaje.
Factible logísticamente
Un reto que consista en visitar cada semana un pais durante todo un año puede ser interesante, motivador, estimulante y… muy caro. No tiene ningún sentido planteárselo si tienes la cuenta del banco a cero o eres una persona cárnica que mañana tiene que ir a trabajar.
Limitado en el tiempo
Da lo mismo si estableces un reto de un día, por ejemplo: “Hoy haré fotografías sólo con un objetivo de 50mm y serán retratos a desconcocidos en mitad de la calle.”
También puedes alargarlo a una semana, 21 días como nuestros retos del mes del club o que dure todo un año. Que dure lo que quieras, pero limítalo a un periodo que cumpla el resto de puntos.
Sobre algún tema
Este punto dependerá del reto que te propongas, pero personalmente creo que es muy motivador y que ayuda a guiarte el hecho de tener un tema concreto al que prestar atención.
Puede ser un tema muy concreto o más abierto (Fotografiar a los turistas o fotografiar a los turistas mientras hacen cola para visitar la catedral), conceptual o más técnico (Fotografiar la esperanza o bien hacer fotos con larga exposición), da lo mismo el tema que elijas, pero deberías ceñirte al mismo.
Por ejemplo, los retos de 21 días del Club, los planteo con un tema general para las tres semanas. Después, cada semana propongo varios temas incluidos dentro del general.
Con algún objetivo concreto
Plantearse un reto porqué si puede ser entretenido, pero mejor si lo enfocas a conseguir algún objetivo concreto.
Puede ser establecer rutinas, profundizar en algún tema o técnica, aprender a hacer un tipo de fotos o perder la vergüenza de fotografiar en la calle. De nuevo, el objetivo que elijas da igual, lo importante es que te ayude a motivarte.
En el caso de los retos de 21 días del Club, el objetivo es doble.
- Establecer hábitos fotográficos semanales en lo que dura el reto.
- Desarrollar alguna técnica o especialidad fotográfica según la temática del reto. (Aprender haciendo)
Que evolucione
Cuando planifico los retos de 21 días del Club siempre tengo este punto en cuenta. Empezamos por algo sencillito, para calentar motores, y la cosa se va complicando semana a semana.
Lo mejor de todo es ver cómo al principio de la tercera semana, al recibir los temas muchas personas participantes piensan que no lo lograrán y, siete días después, estamos comentando unas fotografías maravillosas sobre esos temas “imposibles”.
Mejor en comunidad
Llevar a cabo un reto por cuenta propia está bien. En su momento, hice el típico reto 365 en solitario, que luego no fue así porque coincidió que mi compañero Tomás Moyà también lo había empezado por su cuenta en el mismo momento. Fue una gran ayuda esa coincidencia, ya que no se si lo hubiese acabado si no hubiese sido por esa motivación mutua.
Hacer el reto en grupo aporta motivación y compromiso. Algo fundamental sobre todo en retos largos o en los momentos en los que flaquea la fuerza o la motivación.
Las personas que participan en los retos de 21 días del Club son lo más valioso de los retos, se animan unas a otras, comentan ideas, quejas, ánimos, quedan para hacer fotos… y eso sin duda, ayuda a que tengamos un 95% de cumplimiento de los objetivos del reto.
Que te estimule el cerebro
Si no hay estímulo la motivación caerá rápido y posiblemente termines por abandonar el reto.
Es una de las cosas que más les gusta a quienes participan en el reto mensual, que cada semana supone un estímulo fotográfico pero también intelectual.
Pensar fotográficamente es un reto en si mismo, pero es una de las cosas que más nos ayuda a que nuestras fotografías evolucionen.
¿Qué ventajas ofrece plantearse y participar en retos?
Aunque como decía unas líneas más arriba un reto fotográfico suponga un esfuerzo, también implica conseguir algunas ventajas. De nuevo, dependerá del reto en sí y de lo bien planteado que esté, pero muchos retos tienen estas ventajas:
- Mejoras fotográficamente
- Te habitúas a hacer fotos de forma continuada
- Entrenas tu mirada
- Pones a prueba tu técnica
- Desarrollas recursos creativos
- Estrujas tu mente
- Fomenta la consistencia y la disciplina
- Puede sacarte de tu zona de confort fotográfico
- Te ayuda a desarrollar tu estilo personal
- Combate el bloqueo creativo
- Te ayuda a conectar con tu comunidad fotográfica
- Te mantiene con motivación
Ideas de retos fotográficos para ti
1. Reto de la focal fija
La idea es establecer un periodo de tiempo largo (un mes, tres meses, o incluso un año), y durante ese tiempo utilizar una única focal. Si tus objetivos son zoom, elige una distancia focal dentro de alguno de esos objetivos. Si tienes por ejemplo un 24-70mm puedes elegir hacer tus fotos a 35mm por ejemplo.
Es un gran reto para dominar una focal específica y aprender a ver el mundo a través de esa focal. Te obligará a moverte más y a mejorar tu composición.
Te recomiendo que elijas una lente versátil como un 35mm o 50mm, conocidas por su similitud con el campo de visión humano.
Puedes salir por Palma o por algún pueblo de la isla buscando fotos del tema que te propongas.
2. Proyecto “Un Kilómetro Cuadrado”
Delimita un área geográfica pequeña y accesible para ti (por ejemplo, un radio de 1km alrededor de tu casa o tu trabajo) y comprométete a que todas tus fotos del reto se tomen exclusivamente dentro de esa zona.
Aquí la idea es desarrollar la capacidad de observación a fondo dentro de lo que para ti es conocido y ordinario.
Te aconsejo que utilices un mapa online para trazar tu “kilómetro cuadrado” y explora cada callejón, parque y esquina como si fueras un turista en tu propio barrio.
Viviendo en Mallorca es algo que tenemos un poco asimilado por las limitaciones geográficas propias de la isla, pero si limitas todavía más ese espacio, te aseguro que será todo un reto.
3. El Abecedario Fotográfico
Este es un clásico muy interesante. Se trata de completar el abecedario, dedicando una semana (o un día) a cada letra. Para la letra “A”, debes hacer una foto de algo que empiece por A, o cuya forma se asemeje a una A.
Para desarrollar tu capacidad de observación funcionará mejor buscar algo que parezca la letra.
Si prefieres desarrollar tu capacidad de desarrollar conceptos o ideas, será más estimulante buscar elementos que empiecen por cada letra. En este caso te recomiendo que intentes alternar entre lo literal (A de “Árbol”) y lo conceptual (A de “Abandono”).
Puedes aprovechar algún momento del año en el que se celebran fiestas y aplicar este reto a temas de la festividad. Por ejemplo fotografiar “C- crespells”, “P – panades”, “R – robiols”… durante la semana santa en la isla.
4. Reto “100 Desconocidos”
Este es un reto ideal para perder la vergüenza a la vez que desarrollas tu capacidad comunicativa y la técnica del retrato.
La idea es abordar a 100 personas desconocidas por la calle, pedirles permiso para hacerles un retrato y, opcionalmente, preguntarles algo sobre su vida. No hay un límite de tiempo estricto, pero se busca la constancia, por lo que lo puedes limitar a un año o dos, según el tiempo del que dispongas.
Puedes hacerlo incluso más interesante y difícil si por ejemplo buscas que esas 100 personas tengan algo en común (estén paseando al perro, lleven tatuajes, sean altas o bajas…) o hacer lotes de 10, 20… personas con rasgos comunes.
Te será de utilidad prepararte alguna frase del estilo de: “Hola, soy fotógrafo y estoy haciendo un proyecto sobre la gente de esta ciudad, ¿te importaría si te hago un retrato rápido?” Si lo acompañas con una sonrisa, funciona la mayoría de las veces.
5. Reto “52 semanas temáticas”
Un año tiene 52 semanas y una semana es un plazo de tiempo razonable para desarrollar un tema concreto y conseguir una buena foto sobre el mismo.
Este reto admite variables como una foto diaria durante un año, o 10 fotos al mes, etc.
Aquí la idea hacer una fotografía cada semana sobre algún tema concreto. Desde mi punto de vista elegir bien los temas y al principio del reto es clave llevarlo a cabo y disfrutarlo.
Es importante tener en cuenta que no es necesario empezar este reto el día 1 de enero. Si por ejemplo empiezas el 1 de septiembre, puedes llevar a cabo tu reto durante un año natural hasta el próximo 1 de septiembre del año siguiente.
Descarga una lista de temas para tu reto de 52 semanas en Mallorca
Para animarte y ponértelo más fácil, he preparado una lista de 52 temas para tu reto de las 52 semanas.
Se trata de temas adaptados tanto a Mallorca como a su cultura, tradiciones, paisajes, arquitectura, etc.
Por lo tanto si vas a llevar a cabo tu reto fotográfico de 52 semanas en Mallorca se vendrá como un guante.
Te recomiendo descargártela, imprimirla al comienzo del reto, colgarla en algún lugar visible e ir marcando semana a semana los temas conseguidos.

¿Qué puedes hacer con las fotos de tu reto?
Dependiendo del reto que te hayas propuesto puedes plantearte varias opciones.
Si se trata de un reto por ejemplo de una foto diaria, parte del reto puede ser compartir esa foto en redes, en Instagram por ejemplo.
Con el reto de 52 semanas, al acabar y para celebrarlo, podrías hacer una exposición con todas esas fotos impresas en un tamaño pequeño o medio (20x30cm o 30x45cm) ya que tendrás fotos más que suficientes como para llenar cualquier sala de exposiciones.
El reto de la fotografía a 100 desconocidos puede ser un buen proyecto para un fotolibro, o si no quieres complicarte con publicaciones, hacerte un pequeño álbum personal.
El reto del “kilómetro cuadrado” se presta también a una exposición local en el centro cultural de tu barrio o pueblo.
En cuanto al reto del abecedario, puede ser interesante para hacer una lámina y enviársela o regalársela a algún cole para que los peques puedan aprender el abecedario a través de tus fotografías.
Da lo mismo lo que hagas con tus fotos, la idea es llevar a cabo el reto y, al lograrlo y finalizarlo, celebrarlo de alguna forma a modo de “palmadita en la espalda”.


Adoro los retos porque me obligan a trabajar para mí! tanto tiempo que se le dedica a los clientes y poco a nosotros mismos! enhorabuena!